|
|
|
Inicio
|
|
Escrito por Moisés Lameiro
|
|
lunes, 22 de octubre de 2007 |
|
Gracias a nuestra gran Luna, que nos estabiliza, el eje de rotación de la Tierra siempre está inclinado en aproximadamente 23 grados. La inclinación de Marte, sin embargo, puede variar tanto como 10 grados a partir de sus 25 grados actuales. Estos cambios tan acusados causan grandes variaciones en la cantidad de luz del Sol que alcanza diferentes partes de Marte, por lo que inmensas cantidades de hielo se desplazan entre los polos y el resto del planeta cada 120.000 años. Esos tambaleos provocan eras glaciales que son mucho más severas que las desatadas en la Tierra. Un enigma sobre tales eras en Marte podría quedar explicado por una nueva teoría.
En el siglo XIX, se descubrió que la Tierra ha experimentado eras glaciales. En los últimos años, sondas espaciales han descubierto que Marte también, y con un enigma que no ha sido fácil de explicar: ha perdurado más hielo lejos de los casquetes polares que lo esperado. Se piensa ahora que lo que queda es una combinación del hielo viejo de la última gran glaciación y el hielo más joven que se formó después por un mecanismo del todo diferente al responsable de la formación de hielo en la Tierra.
La nueva teoría del astrónomo Norbert Schorghofer de la Universidad de Hawai aporta una perspectiva esclarecedora sobre las vicisitudes de las inmensas áreas ricas en hielo, que una vez constituyeron gran parte de la superficie de Marte. Hace alrededor de 4 ó 5 millones de años, los hielos se acumularon por extensas nevadas fuera de los casquetes polares marcianos. La nueva teoría describe lo que le pasó a este hielo cuando el eje de rotación de Marte continuó oscilando.
La temperatura de la superficie y la humedad atmosférica cambiaron debido a la variación en la incidencia de la luz solar. Cuando el clima se volvió seco, los hielos retrocedieron a una mayor profundidad o desaparecieron por completo excepto en las latitudes más altas. El polvo contenido en el hielo en retirada acabó cubriendo al hielo restante, haciendo que éste ya no resultase visible en la superficie.
Se ha detectado tanta cantidad de este hielo subterráneo, que se ha considerado que su único origen creíble es a partir de nevadas masivas. Sin embargo, la teoría de Schorghofer sugiere que mucho de ese hielo de las nevadas se ha perdido posteriormente al pasar a la atmósfera. Y que ha sido reemplazado por una nueva capa de hielo, formada no como consecuencia de nevadas, ya que el clima se había vuelto menos húmedo, sino por la difusión de vapor de agua hacia el suelo. El vapor atmosférico puede congelarse dentro de la tierra.
A medida que la inclinación del eje del planeta hacia el Sol aumentaba y disminuía, el clima siguió cambiando entre seco y húmedo, causando muchos ciclos de retirada y formación del hielo. Hoy coexisten en los suelos marcianos dos tipos de estructuras de hielo: la vieja capa masiva de hielo y la muy reciente tierra con el vapor atmosférico congelado dentro. Información adicional en: |
|
|
Escrito por Moisés Lameiro
|
|
lunes, 22 de octubre de 2007 |
|
MADRID.- Con un «riesgo aceptable» debido a unos desperfectos en el recubrimiento de sus alas, el transbordador está ya en la rampa de lanzamiento de Cabo Cañaveral. Todo está listo para despegar mañana en la que será una misión fundamental en la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS). Comandada por la astronauta Pam Melroy, la nave pasará dos semanas en el espacio y transportará el módulo italiano 'Harmony', que servirá de pieza de encaje para las zonas europea y japonesa de la Estación Espacial, las cuales volarán en próximas misiones. En concreto, el laboratorio europeo 'Columbus', un cilindro de 4,5 metros de diámetro por ocho de largo, tiene previsto viajar a bordo del transbordador 'Atlantis' en diciembre. Con un coste de 880 millones de euros, será la aportación europea más importante a la ISS, y podrá albergar simultáneamente a tres astronautas. La Agencia Espacial Europea (ESA) acaba de anunciar que sus técnicos ya han cerrado la compuerta del 'Columbus', lo que significa que todo está listo en su interior y ya sólo queda esperar a que llegue su turno de subir a la órbita terrestre. La NASA, que se debate desde hace años entre los problemas de seguridad de sus naves y la necesidad de concluir la construcción de la ISS, ha asegurado que el apretado calendario de los próximos meses no ha influido en la decisión de no retrasar el lanzamiento del 'Discovery', pese a que se han descubierto algunos desperfectos en el recubrimiento térmico de sus alas. «No vamos a dejar que el calendario nos marque la decisión que debemos tomar», señaló la semana pasada a la prensa el director del programa Shuttle de la agencia estadounidense, N. Wayne Hale Jr. Riesgo asumible Sin embargo, indicó que el peligro que suponen los desperfectos es asumible y que la decisión de mantener lo programado se debe a que el transbordador es un vehículo experimental y nunca será del todo seguro volar en él, según informó 'The New York Times'. Desde que el 'Columbia' estalló en 2003, y la NASA se vio obligada a multiplicar sus medidas de seguridad, no han parado de descubrirse nuevos desperfectos en cada nueva misión, hasta ahora sin consecuencias. En este caso, los ingenieros que revisaron la seguridad de la nave recomendaron que se reemplazaran tres de los paneles que recubren sus alas, que evitan un sobrecalentamiento en la reentrada a la atmósfera, donde se alcanzan temperaturas de hasta 3.000ºC. No obstante, los astronautas podrán revisar y, llegado el caso, reparar estos paneles desde la ISS, por lo que la agencia se muestra confiada en que todo irá sobre ruedas. «Todos nuestros sistemas están en plena forma», ha dicho el director de pruebas Charlie Blackwell-Thompson. El módulo 'Harmony', o Nodo 2, será el pasillo que conecte a la parte estadounidense con las zonas europea y japonesa. Dado que éstos serán los dos únicos lugares de la ISS diseñados específicamente para la ciencia, y que la cooperación internacional es la principal razón de ser de la Estación, su importancia resulta evidente. Tal y como asegura su comandante, «es una misión guay [cool]». Elmundo.es |
|
|
Escrito por Moisés Lameiro
|
|
jueves, 18 de octubre de 2007 |
|
MADRID.- El telescopio gigante Gemini, de Hawai, en colaboración con el observatorio espacial Chandra, acaba de registrar el mayor agujero negro estelar que se conoce, con una masa 16 veces superior a la de nuestro Sol. El astro forma un sistema binario junto a una gran estrella a la que se encuentra casi pegado, en la galaxia espiral Messier 33. La estrella acompañante pasa directamente frente al agujero negro en su órbita de tres días, eclipsando así la emisión de rayos X del agujero negro. Esto permitió a los científicos calcular las masas de los dos objetos estelares de forma más precisa de lo habitual. La estrella acompañante también es la más masiva que se ha descubierto en un sistema binario, y alcanza las 70 masas solares. «Esta es una estrella gigante acompañada por un agujero negro gigante», señala Jeffrey McClintock, uno de los autores de la investigación, cuyos resultados se publican hoy en Nature. «Eventualmente, la acompañante también se hará supernova [es decir, estallará] y entonces tendremos un par de agujeros negros», asegura este científico, que trabaja en el Centro Astrofísico Harvard-Smithsonian, en Massachusetts. Existen dos clases de agujeros negros: los estelares, formados al colapsarse el núcleo de estrellas algo mayores que nuestro Sol, y los supermasivos, que forman inmensos campos gravitatorios en el centro de las galaxias y alcanzan masas de hasta miles de millones de soles. Los agujeros negros estelares, por el contrario, no deberían pesar más de 10 soles, de acuerdo con los modelos que habían manejado los científicos hasta ahora, y que el nuevo hallazgo obligará a revisar. El descubrimiento de este insólito sistema binario es también importante por otro motivo, que tiene que ver con la estructura misma del cosmos. Los expertos llevan décadas intentando detectar las llamadas ondas gravitacionales, es decir, las partículas responsables de producir la atracción gravitatoria, que serían como diminutas arrugas u ondulaciones en el espacio. Aunque hay dos observatorios, uno en Estados Unidos y otro en Italia, dedicados a la caza de estas partículas, nadie ha logrado aún detectarlas, pero sabemos que han de estar ahí. De hecho, los sistemas binarios como el recién descubierto «serían las mayores fuentes de ondas gravitacionales del cosmos», tal y como señala el astrónomo Tomasz Bulik, de la Universidad de Varsovia, en un comentario que publica hoy también Nature. El nuevo sistema, en concreto, resulta de especial interés porque se cree que los dos objetos que lo forman han debido pasar por una fase en la que el menor de ellos se vio atraído por el otro y comenzó a acercarse a él girando en espiral. Entretanto, las fuerzas generadas por esta danza entre astros provocaron que el mayor de ellos escupiera al espacio sus capas exteriores. En este caso, la estrella que originó al actual agujero negro debió perder mucha materia antes de estabilizarse en un órbita tan cercana a su compañera. Pero, al mismo tiempo, tuvo que conservar la bastante masa como para generar un agujero negro con el peso de 16 soles. Por todo ello, parece que sistema binario desafió todas las barreras con que contaban los científicos durante su convulsa formación. De acuerdo con Tomasz, «este sistema podría darnos los límites tanto superiores como inferiores de la cantidad de pérdida de masa y acercamiento orbital que pueden ocurrir. Tales datos son importantes en la contínua búsqueda de los rizos del espacio-tiempo conocidos como ondas gravitacionales, ya que éstos determinarán el número y las propiedades de los binarios consistentes en dos agujeros negros». ÁNGEL DÍAZ : El Mundo.es |
|
| | << Inicio < Anterior 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Siguiente > Final >>
| | Resultados 49 - 56 de 84 | |
|
|